Por: Sara De Lille
La llegada de más canas fue solo el inicio de la ola de desgracias que esta decisión le acarreó.
Una mujer milénial, considerada joven, encontró una cana en su sien. Se trata de Mireya Olivares quien no esperaba canas, mucho menos a sus 36 años. Siendo una joven emprendedora con un negocio de tapetes artesanales pensó que todavía no llegaría el momento.
Toda mi familia es traga-años, nadie tuvo canas antes de los 40. Claro sé que hay gente que las tiene desde los 20 o 30 años, pero yo no. Mi familia no”.
Mireya Olivares,
(ex) joven emprendedora.
Mireya se había sacado la lotería de la genética, o al menos eso pensaba.
Cuando la vi toda mi vida pasó ante mis ojos y grité: ¡No! ¡Todavía soy joven, todavía soy relevante!”
Mireya Olivares,
desesperada.
Fue en ese momento de crisis que, sin pensarlo, Mireya tomó la cana con todas sus fuerzas entre dos dedos y jaló. En cuanto la desprendió recordó la maldición de que podrían salirle más, como una voz de ultratumba que le recordaba la vejez. Pero ella hizo un ritual con velas y cuarzos. “No me pasaría a mí, no vendrían más canas porque soy joven y tengo toda la vida por delante.”
Un falso renacer
Los siguientes días Mireya experimentó cierta discordancia entre su edad real y su edad mental. Dudó sobre su supuesta intolerancia a la lactosa, abrió cuenta en Tik Tok, compró decenas de outfits con lentejuelas y además, no solo descubrió la música de BTS, también compró la membresía oficial de ARMY.
Según Olivares, el arrancarse la cana la llenó de vitalidad y la hizo rejuvenecer. Incluso intentó hacerse influencer. Fue justamente en ese instante, grabando su segundo video de Youtube cuando vio en la cámara que la maldición la había alcanzado. Todo estaba llegando a su fin: Decenas de canas invadieron su cabeza.
Fue horrible, me acosaban, me estaban sofocando. Incluso sentí menos vitalidad en el cuerpo, me sentí desfallecer.”
Mireya Olivares,
entrada en años.
Aunque Mireya mantiene una buena salud, ya cerró su canal de Youtube y borró la app de Tik Tok, incluso dice que dejó de usar la app de su banco y que le pide a su sobrino que le ayude con los emojis.
Es lo que hay que hacer, comprometerse con la realidad que una tiene y olvidarse de andar gritando al universo que a ti no te va a pasar.”
Mireya,
dándose cuenta.
Sara De Lille es fundadora y directora de The Assembly México, una escuela de improv y sketch. Estudió comedia en UCB LA y en The Assembly Toronto. Le gusta pintar acuarela, hacer su bullet journal, bordar y coleccionar hobbies. Ha dedicado su vida freelance a hacer estrategia de marketing y a reivindicar la imagen de “la niña de los plumones”.
