Esta descarada tortuga no me agradeció por rechazar el popote para mi smoothie

Foto de Zack Minor en Unsplash. La de la tortuga arrogante es foto de Jeremiah Del Mar en Unsplash.

¿Vale la pena hacer sacrificios por una especie malagradecida?

Aunque hayas vivido debajo de una piedra en los últimos años, te has dado cuenta de que el planeta está en problemas. La falta de medidas contundentes que reviertan los efectos del calentamiento global está causando estragos, las organizaciones ambientalistas del mundo están de acuerdo en que tenemos que cambiar el rumbo y ¿saben algo? mientras todos los líderes globales lo están ignorando, Lupita Sosa está pidiendo sus smoothies sin popote.

Este cambio de vida ha sido todo menos fácil para Sosa, quien lleva más de 7 años entrenándose de forma constante y apenas unos 2 años y medio aceptando que solo se ejercita porque le gusta tomarse su smoothie de proteína al final del entrenamiento.

Cuando me di cuenta del daño que hacían los popotes ya no pude hacerme de la vista gorda, pensé incluso en dejar de hacer ejercicio”.

Lupita Sosa,
el fitness y el activismo son sus pasiones.

Afortunadamente, Lupita encontró una alternativa: rechazar el popote. Según relata Sosa, ha sido una cuestión de tiempo acostumbrarse a este cambio en su ingesta, incluso le ha salido “bigote de smoothie”, pero “mil veces prefiero eso a que el popote termine en la naricita de una tortuga”, aseveró. 

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Si no me lo agradecen, ¿vale la pena el esfuerzo?

Sin embargo, en sus vacaciones pasadas en Tulum, Sosa enfrentó una terrible realidad que estaba latente pero que se negaba a aceptar: se encontró a una tortuga que no hizo ni el más mínimo esfuerzo por agradecerle.

La cínica tortuga tampoco nos quiso ofrecer ninguna declaración. Foto de Jeremiah Del Mar en Unsplash.

Pasó frente a nosotros mientras snorkeleábamos y no nos hizo ni una reverencia, ni un gesto de ‘gracias’, nada. Justo ahora que ya pensaba en llevar mis propias bolsas al súper 🤡 ”. 

Lupita Sosa,
activista.

Esto llevó a Sosa a desarrollar varias teorías: 

  • La tortuga no quería ser salvada en primer lugar.
  • La tortuga no merecía ser salvada en primer lugar.
  • No sirve de nada hacer sacrificios. 

Esta reflexión no solo hizo que Sosa replanteara toda su existencia y el servicio a la comunidad que hasta ahora había realizado, también le arruinó sus vacaciones y eso sí es imperdonable.

¿Tú, como Lupita Sosa, has hecho sacrificios por alguien y han pasado desapercibidos? ¡Cuéntanos!