«Y se hace llamar ‘profesional'». Ojo ahí, Profeco.
«Solo falta que me diga que tengo que salir del hoyo yo sola».
Después de recibir muchas indirectas, señales e incluso dos cupones, Milagros Sánchez Cano tomó la decisión de ir a terapia. Según nos cuenta fueron sus amigos, amigas, novios, exnovios, mamá, papá, hermanas, abuelas y dos vecinos quienes le pidieron de la manera más atenta que fuera a terapia, así que lo hizo sin sospechar que estaba a punto de caer en una de las mayores estafas que ha atestiguado la humanidad, y eso que ella misma fue parte de una Flor de Abundancia en el año 2014.
Sánchez Cano nunca había ido a ninguna sesion que involucrara algún tipo de terapia, lo que sí había hecho era investigar, calificar, juzgar y corregir, desde la comodidad de su sillón la vida de conocidos y extraños gracias a su creciente obsesión con las redes sociales. Milagros es capaz de averiguar el presente pasado y futuro de cualquier persona que tenga un historial digital, entonces no le fue complicado encontrar reviews de dicha terapeuta “todo parecía estar en orden, tenía excelentes comentarios”.
Lo que no esperaba Milagros es que la primera pregunta que la terapeuta le haría sería: “Cuéntame, ¿qué te trae por aquí?”. Para Sánchez Cano esto fue una completa falta de respeto.
Yo la investigué, vi su Facebook, le hice su carta astral, horóscopo chino y su carta de diseño humano. Lo mínimo que espero es que ella vea mi Twitter para saber mi estado emocional, que haga su tarea, ¿no?”.
Milagros Sánchez Cano,
inconforme.
A pesar de la evidente red flag, Milagros permaneció en la consulta, ya que el cupón que le habían regalado no era rembolsable. La tortura continuó.
Según Milagros la supuesta terapeuta cognitivo conductual la siguió interrogando con un cinismo exasperante.
¿Cómo me llevo con mi familia? ¡Oye, ve mi Facebook! ¿A qué me dedicó? ¿En serio? LinkedIn. Esta disque profesional no mostró ni el mínimo interés en ayudarme a ser una mejor persona. Pésimo servicio”.
Milagros Sánchez Cano,
(extracto de su review en Doctoralia).
Una luz en la oscuridad
Pero como toda tormenta trae consigo un rayo de luz y esperanza, Milagros, a pesar de haber tenido una pésima experiencia como paciente, tuvo la increíble idea de convertirse en una terapeuta pero como ella lo explica: “Voy a ser una verdadera guía, que te diga qué hacer, te regañe, te diga cómo vestirte y qué comer, no como esta charlatana que solo se queda ahí viéndote y preguntándote cosas”.
Al cierre de esta edición Sánchez Cano ya tenía llena su agenda hasta 2023, así es que buena suerte si quieren sacar cita con esta señorona que está revolucionando la forma de dar terapia.
