Logros: mi euforia decembrina duró 48 minutos enteros antes de que llegara mi depresión estacional

Esos 48 minutos dejaron exhausta a Adamari. Foto de RODNAE Productions en Pexels.

Adamari lo supo desde el 29 de noviembre. Los aires decembrinos con sus fiestas, villancicos, coloridos personajes y depresión estacional estaban por llegar. 

Ella lo había planeado todo: adelantó trabajo, planeó viajes, adquirió regalos para su familia y para intercambios desde el Buen Fin y por si fuera poco, agendó exitosamente las reuniones de trabajo, amigos y amigos de su novio de forma que pudiera asistir a todas sin exigirse demasiado. 

Adamari preparó todo para vivir la euforia decembrina al máximo, pero no sabía que este año sería tan longeva.

El 2021 marcó el récord de la euforia decembrina más larga que ha vivido Adamari, quien por lo regular disfrutaba de este estado emocional un promedio de 15 minutos al año. 

Llegó la euforia, pero no se iba. Al principio me dio miedo y pensé que algo malo sucedería, después simplemente me dejé llevar”.

Adamari,
en shock.

Al darse cuenta de que esta alegría desbordada no la abandonaría, Adamari hizo lo que cualquier persona normal haría: empezó a prepararse para 2022 y 2023.

Según relata Adamari, aprovechó esos minutos extra como si no hubiera un mañana (y es que no estaba segura cuánto le durarían estas ganas de vivir). Trazó y diseñó sus círculos de abundancia para corto, mediano y largo plazo. Empezó a escribir su autobiografía que después pensó que luciría más como una ópera, así que también se inscribió a un curso de Berklee en composición musical y pagó la membresía de Masterclass para aprender a escalar en roca, como siempre lo había soñado.

Me sentía invencible, me estaba comiendo el mundo de un bocado. Los límites no se hicieron para mí. Soy luz y energía, soy amor”.  

Adamari,
víctima de la euforia decembrina.

¡Ding-Dong!

Cuando la euforia de Adamari llegaba a su máximo esplendor y estaba a punto de darse a la tarea de resolver algunos de los “Misterios sin resolver” de Netflix, se dio cuenta de que, después de 48 minutos de puritita euforia, la depresión estacional había llegado. 

Para todas aquellas señoronas afortunadas que no se han enfrentado o han conocido a alguien que experimente la depresión estacional o TAE (trastorno afectivo estacional), este es un tipo de depresión que va y viene con las estaciones, usualmente llega a finales de otoño y se va a principios de primavera, pero varía dependiendo de la persona. Sus síntomas son la tristeza, falta de energía, trastornos en el sueño, perspectiva sombría, entre otros.

Era como si la euforia se hubiera llevado toda la energía que me tenía que durar para todo el resto del año, pero fue lindo mientras duró”.

Adamari,
aterrizando en su realidad.

Adamari le relató a Señora Editora que siempre recordará este año como el de la euforia infinita. Inmediatamente después terminó la entrevista abruptamente porque no podía contener las ganas de llorar.

Al cierre de esta edición, Adamari ya había cancelado 3 de las 8 fiestas que había planeado previo y durante su euforia decembrina.