Para esta mujer, las consecuencias de una cena pesada ya están llegando demasiado lejos.
Todas sabemos que el 24 de diciembre presenta retos particulares: compartir la mesa con familia con la que no necesariamente coincides, hacer comida para ejércitos enteros, encontrar regalos y buscar a alguien que se sacrifique para ir al Costco, entre muchos otros.
Por eso Ana Lucía Fuentes pensó que a las 6 de la tarde, con regalos envueltos, hijos vestidos y postre terminado, ella estaría lista para pasar una Navidad sin contratiempos.
No sabía que este año la tía Lucha sí vendría a las navidades. ¿Por qué eso es relevante para esta historia? Porque la tía Lucha hace el lomo en salsa de ciruela más delicioso del mundo y solo ella tiene la receta.
Fuentes cercanas a la familia Fuentes también revelaron que la tía Lucha es además famosamente conocida por rezar los rosarios más largos y más exhaustivos antes de cada evento importante: velorios, posadas, hasta divorcios. Esta Navidad no fue la excepción.
La tía Lucha inició el rezo a las 8 de la noche. Ana Lucía no sabía si podría soportar tanto tiempo de rezo y convivio familiar; al mismo tiempo sabía que si no rezaba, perdería la gracia y aprobación de la tía y con ello toda oportunidad de obtener la receta del lomo. Así que a las 8 puntual, ella ya estaba al frente del contingente que rezaría un histórico rosario de 2 horas con 53 minutos, el récord para una cena navideña.
A punto de desmayarse por inanición, pero iluminada después de tantos Padres Nuestros y Aves Marías, Ana Lucía se dirigió a la cocina para servirse su primera ronda de platillos, pero ella no contaba con los saludos de tíos, primos, amigos y demás seres que retrasarían su objetivo. Cuando al fin llegó al área de platos… ¡Ya son las 12, Feliz Navidad!
Entre tantos abrazos, nadie notó que Ana Lucía solo estaba quitando a la gente de su camino para llegar a la cocina antes que los demás. La tía Lucha, cuan omnipresente que es, ya estaba en la cocina viendo, cigarro en mano, quién se servía lomo. La primera y última fue Ana Lucía.
Hoy, 25 de diciembre, Ana Lucía despertó a las 11 30 de la mañana sintiendo lo que ella creyó era Paz. El hijo del señor en verdad había llegado a su alma y la había iluminado, seguramente por haberlo invocado por 3 horas en el rosario, así que dentro de Ana Lucía solo había amor y no podía esperar a ponerse de pie y compartir todo ese amor con sus seres queridos, pero no pudo. Su cuerpo no respondía y solo había un pensamiento en su cabeza:
¿Será que pude haber comido más? ¿En verdad hice todo lo posible por obtener la codiciada receta del lomo en salsa de ciruela? ¿En verdad la merezco?»
Ana Lucía,
en coma y aún sintiéndose culpable.
La pregunta la atormentó toda la mañana y por más que quería, Ana Lucía no se podía mover. Así estuvo hasta las 3 de la tarde, hora en la que Mariano, su marido y sus hijos empezaron a preocuparse, le llevaron sal de uvas y empezaron a picarla con una ramita para asegurarse de que estuviera viva. Ana Lucía finalmente reaccionó y aunque estaba feliz de seguir viva, sí reconoce que probablemente entró en coma por haber comido tanto y peor aún, que el año que entra lo volverá a intentar. Esto no se ha acabado, tía Lucha, esto no tiene fin…
