“Tenía la ilusión de que algo mágico pasaría en diez segundos pero ya perdí la fe”.
Imelda Vázquez Toral recibió el 2021 con un tablero precioso que parecía sacado de Pinterest, en él manifestaba un año con abundancia económica, salud para sí misma y para sus seres queridos, una residencia inmensa con vista al mar y no uno ni dos, sino tres hombres rubios, bronceados, sin camisa y con musculatura considerable porque según sus propias palabras “hay que pedir de más por si la mercancía se pierde en el camino”.
Con esa manifestación tan poderosa, Imelda pensó que el 2021 finalmente sería SU AÑO. Así lo corroboraron fuentes cercanas a ella quienes recuerdan su emotivo brindis del 1 de enero de 2021 en el que no solo mencionó que sería su año, sino que hizo predicciones maravillosas para todas sus amigas.
Cuando vimos que nada se estaba cumpliendo y ya era noviembre nos enojamos y le dejamos de hablar, pero a ella le estaba yendo peor, así que le volvimos a hablar”.
Anónima,
una amiga cercana de Imelda,
okay, okay, fue Silvia.
A Imelda le costaba trabajo reconocer que su manifestación toda hermosa para el 2021 no había tenido el efecto esperado, así que trató de engañar a sus amigas, al universo y a ella misma.
Supuse que si le daba una ayudadita al universo, él encontraría el camino para acercarme todo lo que había manifestado”.
Imelda Vázquez Toral,
desafiando las leyes de la abundancia de Deepak.
Un caro error
En su intento por engañar al plan divino del universo, Imelda pensó que debería verse, vestirse, comer, y hasta manejar el auto que tenía en su tablero, al menos por unos días, hasta que el universo entendiera qué era lo que ella deseaba. Y ese fue el inicio de las peores decisiones financieras de Imelda.
Vendió su coche para rentar una SUV de lujo durante unas semanas (un primo le debía un favor, así que el chofer sí fue gratis). Con lo que le sobró, hizo cambio de guardarropa y “se abonó” al famosísimo restaurante Pujol por dos semanas.
El pasado primero de diciembre y según la misma Imelda, el completo desfalco que esta decisión trajo a su vida valió completamente la pena porque ella podía sentir que la abundancia llegaría en cualquier momento, pero ahora a 10, 9, 8, 7 segundos del 2022, finalmente lo aceptó: este tampoco fue su año.
¡Feliz Año Nuevo, señoras! Que su plan para engañar al plan divino del universo no las deje en bancarrota 😀
