¿Qué hacer si llega a tu organización? Esta especialista te comparte su Modus Operandi para que no caigas tú también.
Era un día laboral normal para Marianela Juárez Chagoya, quien, como especialista en Recursos Humanos para una de las más importantes comercializadoras de cemento y acero del país, está encargada de procurar el bienestar de los colaboradores de la empresa y de atraer al mejor talento de la región Bajío.
Así fue que recibió la solicitud de “Rosaura” (cambiamos el nombre porque ella también lo cambia constantemente) para cubrir la vacante de Auxiliar Contable. Marianela estaba feliz porque Rosaura cumplía con todos los requisitos e incluso excedía las expectativas para el puesto, así que agendó una cita con ella sin sospechar que en realidad estaba cayendo en una trampa.
Nunca esperas encontrar la maldad en su estado más puro en la oficina de recursos humanos”
Marianela Juárez Chagoya,
especialista de RRHH.
Entrevista del terror
Marianela estaba confiada en que esta entrevista sería rápida, incluso planeó ir por una quesadilla antes de su siguiente junta. La candidata llegó cinco minutos antes, así que Marianela la invitó a pasar y le ofreció algo de beber.
- Un cafecito sí te acepto, gracias. Yo traigo mis propias galletas.
Esa frase levantó algo de sospecha en Marianela, pero ella calmó el escalofrío que sintió en su espalda convenciéndose de que era una bromita de “Rosaura” para romper el hielo. Una razón más para contratarla rápido. ¿Sentido del humor? Check!
Por lo regular, Marianela inicia sus entrevistas hablando de la organización y del puesto, para después dar paso a la candidata para que hable de su experiencia.
- Mira, nosotros somos una comercializadora de – –
- Si quieres yo te cuento primero y ya luego me dices, ¿va?
Esto sacó de su elemento a Marianela. Nunca antes alguien la había interrumpido y menos tan pronto en la entrevista, pero como ella cree que es importante cualquier aporte que hagan los candidatos, la dejó que ella empezara. En ese momento “Rosaura” sacó una bolsita con unos diez polvorones caseros, la puso sobre el escritorio de Marianela y empezó su relato.
Según Marianela, «Rosaura» empezó a describirse como una contadora, pero en pocos segundos, ella cambió la conversación y empezó a hablar sobre su verdadera pasión que es hacer crepas, lo cual la llevó a hablar sobre su ex, quien le enseñó a hacer crepas porque era francés. En este punto Marianela intentó interrumpirla para guiar de nuevo la conversación hacia el ámbito laboral, pero la pesadilla apenas iniciaba.
La supuesta candidata siguió hablando sobre su ex y el trágico accidente que lo dejó en coma por meses. Marianela, por mucho que quería ir por su quesadilla, no podía interrumpir a “Rosaura” en el momento más crítico de la conversación. Bueno, del monólogo.
La maldad tiene muchos nombres
55 minutos pasaron en los que “Rosaura” siguió contando todo sobre su vida personal, familiar e incluso de dos de sus mascotas. Fue entonces cuando ella, todavía con dos polvorones en su bolsita de plástico, dijo las palabras mágicas:
- Bueno, esa soy yo.
Marianela estaba hambrienta, exhausta, sentía como si hubiera corrido kilómetros, pero sobre todo, lo que sentía era confusión. Ni siquiera sabía cómo seguir con la entrevista, o con su vida. Su instinto la llevó a decir:
- Oookay. Nosotros te hablamos.
A lo que “Rosaura”, sin el más mínimo remordimiento contestó:
- Ehmm. No te preocupes, si quieres no me llamen. Yo creo que no soy una buena candidata para el puesto. Hasta luego.
“Rosaura” se puso de pie y se fue. Marianela estaba pálida y lo peor de todo es que ya iba tarde para su siguiente reunión. Así que desde el fondo de su corazón y justo antes de que la falsa candidata se fuera, le dijo:
- ¿Me podrías regalar de tus galletitas?
Después de un silencio incómodo y una sonrisa extraña de “Rosaura”, ella le contestó:
- Ay, perdón. Es que son para el camino.
Marianela contactó a la redacción de Señora Editora con el fin de informarle a todas las personas del mundo o al menos a quienes residen en la región Bajío del país para que estén alertas de esta persona sin escrúpulos que solo quiere hablar de sí misma y no tiene ni el más remoto interés en las vacantes.
Si ven que saca galletas de su bolsa y acepta un café, teman por su tiempo”.
Marianela Juárez Chagoya,
engañada, hambrienta y decepcionada.
¡CUIDADO! Tú podrías ser la siguiente
Investigaciones Señora Editora se dio a la tarea de buscar más casos similares y sin sorpresa encontró el mismo Modus Operandi en diferentes empresas. Estos son algunos de los nombres y vacantes para los que esta persona ha solicitado entrevista:
- Karen – Diseñadora Industrial
- Priscilla – Developer iOS
- Elizabeth – Restauradora de antigüedades
Mucho ojo, queridas señoronas de recursos humanos. Si ven alguna señal de esta índole, no duden en interrumpir a «la candidata» y dar por finalizada la entrevista.
¿Has caído en su trampa, señora? Compártenos tu experiencia.
