Glamvulación: sal a la calle solo los días que estás ovulando y ahorra miles de pesos en productos de belleza

Aquí, casual, desafiando a una de las industrias más poderosas del mundo. Foto de kevin laminto en Unsplash.

La tendencia que está poniendo a temblar a la industria del “beauty”.

No es un secreto que la inflación nos está arrollando peor que cruda de vino tinto en miércoles. Desde productos de primera necesidad hasta armas y combustibles están subiendo de precio a un ritmo alarmante. Los productos de belleza también.

Caro Sosa Chén se enteró de esto el pasado 10 de febrero, cuando después de una sesión de pilates, fue a la tienda departamental de su preferencia para surtirse de exfoliante y un tónico francés que le recomendó su dermatóloga. 

Llegué a pagar a la caja y cuando vi cuánto era, dije: “¿Sabe qué? No”. No es posible que se me vaya tanto dinero en productos de belleza. Oficialmente me puse en huelga”. 

Caro Sosa Chén,
mujer, hermana, resistencia.

Sosa no sabía que esta sería la primera fase de una tendencia que ahora está enloqueciendo al mundo del «beauty». 

Genialidad fortuita

Caro relata, en exclusiva para Señora Editora, que le gustaría llevarse todo el mérito del fenómeno de Glamvulación, pero en verdad fue un accidente.

Solo dejé de aplicarme los productos de belleza esperando que mi belleza interior y personalidad hicieran su chamba… No sucedió, pero sucedió algo mejor”.   

Caro Sosa Chén,
visionaria.

Lo que sucedió, queridas Señoronas, no fue mejor, fue un milagro.

Al dejar de usar sus productos de belleza, Caro empezó a sentirse insegura, como incompleta. Dejó de realizar actividades, iba al gym en horarios en los que nadie la viera, cambió de marchantes en el mercado. Vivía una vida en modo incógnito.

Un día, esta vida ya no fue sostenible. 

Salí de emergencia a la farmacia de la vuelta, donde todos me conocen. Ni siquiera me vi al espejo antes de salir”. 

Caro Sosa Chén,
a punto de que le llegara la iluminación.

Para sorpresa de Sosa Chén, cada persona con la que se iba topando en la calle le sonreía o la saludaba, incluso desconocidos. Pensando que estas personas la estaban confundiendo, Caro siguió su camino y llegó a la farmacia, en donde Julián, quien conoce muy bien a Sosa, le dijo: “Wow, Caro, ¿qué te hiciste? Estás resplandeciente”. 

Al principio Caro pensó que eso era solo una jugarreta más de Julián para venderle algún producto, como ya lo había hecho anteriormente. Pero esta vez se sentía diferente, se sentía genuino. 

Caro se le quedó viendo a Julián y recordó que ese día no se había visto al espejo, así que lentamente, con miedo y expectativa, se acercó a un espejo, lo que vio en el reflejo la dejó atónita. 

“Me veía increíble y de inmediato pensé: ¿qué estoy haciendo en una farmacia cuando me veo así de guapa?”. 

Según relata la propia Caro, ella se olvidó por completo de su Loratadina y salió corriendo a su casa para arreglarse y planear todas las citas que tenía pendientes: amistades, ligues, negocios. Todo lo agendó para aprovechar ese resplandor. Mientras agendaba esas reuniones, Caro recibió la notificación de la app con la que monitorea su ciclo menstrual: “Estás ovulando”. Ahí todo tuvo sentido.

Una vida nueva 

La vida de Sosa Chén ya gira alrededor de su calendario de ovulación. Sabe que es solo un día al mes, así que lo aprovecha al máximo. Bautizó a esta metodología (que ya es un estilo de vida) con el nombre de #Glamvulación 

Actualmente se dedica a compartir esta información alrededor del mundo. Así que si quieres contratarla para que vaya a tu empresa o a tu fundación a hablar sobre su descubrimiento, ¡buena suerte! Solo da esas conferencias una vez al mes.