¿Soy una mala feminista si deseo haber sido yo a quien Harry Styles le escupió?

Mujer pensativa está sentada frente a computadora sosteniendo un lapiz y mirando hacia un cuaderno que está también frente a ella. Aunque tuvo muchos conflictos internos, Amaranta lo supo desde el primer instante. Foto de Ivan Samkov: https://www.pexels.com/photo/woman-working-in-home-office-4240505/

*En la redacción se sabe que ya declararon que eso no fue un escupitajo, pero a Amaranta nadie le va a quitar la fantasía que le regresó las ganas de vivir.

Todo pintaba para ser un año más de cobertura aburrida del Festival de Cine de Venecia para Amaranta Landeta Suárez, una reportera de espectáculos que perdió el amor al arte (del periodismo y del cine) al segundo año de cubrir los eventos de los amigos de su editor. 

Ella no imaginaba que la edición de aquel 5 de septiembre iba a despertar no solo su curiosidad y su sentido periodístico, sino sus más oscuros deseos.

Todo empezó cuando Amaranta supo que una de las cintas por cubrir era “Don’t Worry Darling” protagonizada por Harry Styles y Florence Pugh, pero sobre todo por mucha chisma. 

Que si la protagonista no podía ni ver a la directora, que si la directora descuidó su chamba por andar noviando con el Harry Styles, en fin, la chisma completa la puede usted buscar en cualquier otro medio de comunicación, aquí nos gusta ir al fondo de la noticia: lo que el escupitajo de Harry Styles a Chris Pine le hizo sentir a Amaranta. 

He aquí el momento en el que supuestamente Harry Styles le escupe a Chris Pine al llegar a la premier de Don’t Worry Darling en Venecia:

Aunque Señora Editora analizó el video con tecnología de punta, no se pudo confirmar ni desestimar el escupitajo, mucho menos si había flema o no.

Amaranta, al ser toda una profesional, tuvo que ver y ver y ver y volver a ver este video, cuadro por cuadro para determinar si en verdad fue un escupitajo o si se trataba de ‘Fake News’. Entre tanta repetición, comenzó a sentir algo.

No sabía si era algo de enojo, desprecio o peor aún: antojo por ser yo a quien le escupiera esa estrella pop de melena impecable y excelente gusto para vestir”.

Amaranta Landeta Suárez,
decepcionando al movimiento feminista.

Era antojo, pero ¿está bien?

Después de una hora y media viendo el video, Amaranta lo confirmó: era antojo. Quería ser ella la receptora de esas babas violentas aunque eso significara que su bandera feminista se viniera abajo. Ella estaría dispuesta a fallarle a su maestra de “Periodismo con perspectiva de género” por unos segundos de humillación con connotación sexual que durarían por años en su corazón y que incluso le ayudarían a reavivar la llama con Santiago, su marido por casi 5 años. 

Aunque se sentía culpable de fallarle a una lucha que preferiría que ella no se pusiera en esa posición, ella lo deseó con locura. Ella pensó en todas las consecuencias que ese escupitajo llevaba consigo y estaba dispuesta a enfrentarlas. Ya después volvería a ir a las marchas, volvería a evidenciar cada acto misógino que ocurriera en su trabajo, volvería a confrontar actitudes machistas en espacios públicos, pero por un solo momento se dijo a sí misma, sí, sí quiero el escupitajo. Fue en ese momento cuando su editor le preguntó, voy al Oxxo, ¿quieres algo? A lo que Amaranta sin reparos contestó: Sí, Fabián. Quiero que Harry me escupa.

La película «Don’t Worry Darling» no tuvo un recibimiento espectacular en Venecia, pero para esta periodista, no pudo haber sido menos importante. Aquí la nota era Harry, Harry con ella.