¿Signo zodiacal? Por favor, eso es cosa del pasado. Ahora dime qué Constitución Mexicana eres y dejémonos de juegos.
Tal y como lo señala la efeméride del día de hoy y la razón por la cual, querida señorona, estamos disfrutando de un fin de semana largo, hoy celebramos el aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana de 1917, lo cual nos lleva a hacernos la pregunta de cada año: la de 1917 está bien y nos da asueto, pero ¿qué tal si soy más como la de 1824 o la de 1857? Bueno, hoy finalmente lo podrás descubrir y, chica, no estamos soportando.

1814 – Promulgada, pero nunca aplicada
Amiga, basta de manifestaciones, es hora de acciones. Tienes las mejores intenciones y la gente que te quiere, lo aprecia, pero también tienes que poner tus planes en acción. Sigue tus instintos creativos pero no te quedes como “Decreto constitucional para la libertad de la América mexicana, sancionado en Apatzingán a 22 de octubre de 1814”: promulgada, pero nunca aplicada.
Te encanta salir de viaje y hacer amistades en tus recorridos, pero tienes que relajarte un poco, no todas fueron o van a ir de misiones o a escuelas católicas, es hora de superar ese lado conservador para que disfrutes la vida al máximo.

1824 – Reinona pionera
Eres una visionaria y te gusta llegar antes que todo el mundo. Te aburres fácilmente, pero no te importa hacer el trabajo pesado que implica iniciar un proyecto, sabes que tus ideas valen la pena y nada te va a detener. Tienes un estilo propio y no te da miedo combinar tendencias, tal como esta versión de la entonces llamada Acta Constitutiva de la Federación Mexicana que mezcló modelos hispánicos y estadounidenses para crear un estilo único de impartición de justicia. Es decir, si alguien puede hacer que todos sus grupos de amigas se lleven bien, esa eres tú.
Te encanta el self-care y self-love, pero tienes que trabajar en pensar un poquito más en los demás y en sus derechos. A veces parece que de plano se te olvidan.

1836 – Mística efímera
Tú marchas a tu propio ritmo, eres impredecible y magnética. No sigues las reglas y más bien te riges por las energías de las personas y del universo, de ahí tu naturaleza cambiante y tu brillo particular. Tal como a esta acta llamada “Las Siete Leyes Constitucionales” en lugar de “Constitución”, a ti te cuesta trabajo ponerte o (peor aún) que te pongan etiquetas.
Buscas la paz, hermana, pero a veces tu naturaleza caótica puede hacer que la gente que te rodea prefiera tomar espacio de ti, como Yucatán y Texas.

1843 – Caos constante pero nunca aburrida
Si ya te conocen, para qué te invitan, ese es el lema que mueve tu mundo. Eres la persona que avienta las ideas más alocadas del grupo como “¿Y si nos vamos al after a Acapulco?” o “Hey! ¿Y si volvemos a ser monarquía?”. Tú avientas las posibilidades, de que te sigan la corriente ya es su culpa.
A veces confías demasiado en tus amigas y les sueltas el control de tu vida, dejas de ser un “Supremo Poder Conservador” para que ellas decidan el mejor plan de viernes y todo está bien, pero por favor, pon el límite cuando se trate de regresar con le tóxique por doceava vez.
No es un santo ni una santa y sí te anda subarrendando tu espacio de estacionamiento sin darte cuenta. ¡Ojo!

1857 – La más moderna y liberal
Tú eres la amiga a quien se acercan todas con cualquier tipo de problemas y dudas. Te tienen confianza porque eres la más “open mind”. Aunque siempre pintas los límites muy claramente, pones a tus amix y a sus derechos primero. Gracias a ti se siguen juntando todas las amigas de la secu y haces todo lo posible para que todas se sientan especiales cuando se reúnen.
Te gusta crear nuevas tradiciones y no estás atada a nada del pasado, por eso puedes tener problemas para generar vínculos afectivos duraderos, pero, chica, mientras seas feliz siendo tú, sigue futureando.

1917 – Vanguardista
Tú quieres que todos se lleven bien, pero no vas a dudar ni un segundo en denunciar cuando ves una injusticia. Es más, vas a juntar a todas en tu oficina para recordarle al poder que son muchas y que no le temes. Tienes siempre las mejores recomendaciones de libros y te aseguras de que la mayoría esté al tanto de novedades editoriales y pelis. Antepones el bienestar del grupo y por eso cuando viajas con tus amigas siempre terminas siendo la “mamá pollito”, pero acuérdate que tú también importas.
Te encanta ver lo mejor en cada persona, pero acuérdate que así has terminado con vario patán que incluso ha intentado cambiarte hasta la esencia, ¡ándate con cuidado! No todos son tan buenos como en precampaña ni tan malos como en el juicio de extradición.
¿Qué tal, señorona? ¿Tú qué constitución mexicana eres? Cuéntanos en los comentarios y compártelo con quien más confianza le tengas, aunque sea una idealista de 1814.
