Los marcianos llegaron ya, y llegaron matchando en Bumble, Tinder y de más.
Con la llegada de Objetos Voladores No Identificados o UAP (por sus siglas en inglés Unidentified Aerial Phenomena), como Jaime Maussan nos enseñó a decirles, no solo se vislumbra el posible fin del entendimiento del universo como lo conocíamos, sino también una nueva era en cuanto a protocolos para encontrar el amor.
El mundo de las citas sobre todo las que empiezan por medio de una app está cambiando, ya que, como le pasó a Vero Luarca el pasado viernes, es posible hacer match no solo con terrícolas.
Estoy buscando abrir mis horizontes. Creo que he salido con todos los hombres y mujeres económicamente activos y de mi edad en este planeta, así que pensé: ¿por qué no?”
Vero Luarca,
mujer, humana, ella, she, her.

Así fue como Vero se animó y swipeó a la derecha cuando vio la foto de ese pequeño Objeto Volador No Identificado. Lo que ella no consideró fue que ese “objeto” (todavía no sabemos si es ofensivo llamarles “objeto”) también le había dado like, pero lo más grave: que se dieron match el 12 de febrero.
Según cálculos de la misma Verónica, desde que se hace match a que salen a la primera cita pasan dos días y adivinen qué pasa el 14 de febrero. ¡Exacto!
¿Primera cita en San Valentín?
Además de la gravedad de parecer una señorona intensa que busca un vínculo super serio con el cual pueda obtener pasaporte a otro planeta y que es incomodísimo conocer a alguien en 14 de febrero, no sabemos si en otro planeta ese día significa amor y amistad, tal vez significa guerra y destrucción o invasión y hambruna, es más ¿tienen febrero en otro planeta? Al parecer este match no iba a ser tan fácil y aterrizado como Vero lo había vislumbrado.
A pesar de estar muy emocionada con la cita, para Luarca ha sido inevitable cuestionarse sobre todo ese tipo de disyuntivas y conflictos. Lo último que quiere es quedar como una terrícola insensible y tal vez desatar una guerra intergaláctica por un error que se podía haber evitado.
Entre las dudas que la invadieron están:
- ¿Puedo decir trágame Tierra cuando cuente alguna anécdota vergonzosa o tengo que decir ‘trágame, planeta, estrella, o superficie de identidad indistinta?
- Si es el objeto quien llegó a mi planeta, ¿él (o pronombre que prefiera) tiene que traer algo para no llegar con las manos (o lo que usen ellos para tomar objetos) vacías?
- ¿Cuál será mi OFNI?
- ¿Tengo que disculparme como terrícola por tener un certamen llamado Miss Universo que no incluye participantes de otras galaxias?
A pesar de todas estas dudas, Vero, una empedernida vaquera intergaláctica, siguió adelante con el plan y después del riguroso vaivén de mensajes en la app y luego en WhatsApp, le propuso cenar en San Valentín.
Estamos contigo, Vero
Hasta el cierre de esta edición Vero no había recibido confirmación por parte del “objeto” para salir el 14 de febrero. En los mensajes parecía un buen ser, pero estamos por enterarnos si la práctica del ghosteo también se lleva a cabo en otros planetas.
Señora Editora seguirá informando aunque la Guerra de los Mundos nos esté respirando en la nuca.
