Paranormal: mujer plena y exitosa no logra acomodar su cajón de ropa interior

Mujer pensativa mira hacia el horizonte reposando su mentón en sus dos manos. Marisol Jiménez tiene un secreto, pero gracias a Señora Editora, ya sabe que no está sola.

¿Lo más peligroso? Este hoyo negro de fuerza de voluntad se manifiesta en otros lugares como cajones de la cocina y cuartos de tiliches y tú podrías tener uno en casa.

Es domingo, el reloj marca las 5:50 de la mañana, la alerta suena. Marisol despierta y, sin necesidad de “otros cinco minutitos”, se para de la cama. Sabe que si no lo hace a tiempo, el sol saldrá y con este calor es peligroso salir a correr sobre todo si su calendario de entrenamiento marca “distancia”, como hoy que tiene programado correr 25 kilómetros. 

Cabe hacer dos aclaraciones, Señoronas: 

  • No. No se equivocó usted de medio informativo de confianza, esto no es Récord y 
  • No. Marisol Jiménez Landa no es una atleta profesional, es una entusiasta de correr maratones y carreras.

Así como lo escuchan, queridas lectoras, Marisol es una analista de datos que corre por placer incluso los domingos. Si bien no ha ganado ninguna carrera de relevancia internacional, sí ha logrado recorrer 42 kilómetros en tiempos excepcionales. 

Lograr eso significa tener disciplina y fuerza de voluntad. Marisol siempre está lista para dormir a más tardar a las 10 de la noche. Lleva un régimen alimenticio que la mantiene saludable y fuerte, es la tía favorita de sus dos sobrinas, su departamento siempre está impecable, se acuerda de los cumpleaños familiares, mantiene sus plantas vivas y ¡ahorra! Un verdadero ejemplo a seguir. 

Lamentablemente, este medio tampoco es Readers’ Digest, así que tenemos que encontrar el pelo en la sopa. Lo que parece ser una persona funcional y exitosa tiene un gran secreto: le es imposible ordenar su cajón de ropa interior. 

Es como si hubiera una fuerza sobrenatural que me impide arreglar ese cajón. Me da pena, pero creo que tengo calzones ahí desde 1994”.

Marisol Jiménez,
mujer honesta.

En busca de una respuesta
El misterio no queda ahí ya que al cuestionarle a Marisol sobre el inicio de este extraño fenómeno, asegura que no sabe cuándo dejó de arreglarlo. En su mente, ella lo arregló la semana pasada, pero claramente, hay un error en el espacio-tiempo que le impide calcular cuándo fue la última vez que dobló y acomodó por colores y en pares su ropa interior. 

Como buena señora moderna, Marisol se lo intentó atribuir a los astros, pero siendo una Virgo pura sangre, sabía que tampoco iba por ahí. 

En un desesperado intento por llegar al fondo del fenómeno, se le preguntó a Marisol si había visto alguna vez algo así y mencionó que su mamá tiene un “cajón prohibido” en su cocina. Un cajón en donde hay bolsas de plástico, tornillos, servilletas, cerillos, masking tape, un desodorante de coche entre muchas otras cosas. 

¿Todas somos Marisol?
Todo indicaba que este era un fenómeno heredado de generación en generación en la familia de Marisol, hasta que después de una ardua investigación, esta redacción se dio cuenta de que esto era mucho más común de lo que se podría pensar. Incluso personas laborando en esta casa editorial revelaron que ellas también enfrentan este fenómeno y no solo en su cajón de ropa interior sino en distintos lugares de su hogar como: un cajón multiusos en la cocina, un cuartito de tiliches, el cuarto de servicio, etc. 

Al enterarse de esto, Marisol quedó profundamente agradecida con Señora Editora por hacerle saber que no está sola.

La pregunta queda en el aire y en el universo, Señoronas, ¿ustedes tienen un espacio que les sea imposible limpiar y acomodar?