¿Romeo y Julieta? Esta mujer tiene el intestino perezoso y él, colon irritable

Una pareja de personas ven hacia el suelo. Los dos están apoyando su espalda en la del otro y están iluminados con una luz dramática. La interrupción de este amor solo se puede equiparar a la más grande tragedia de nuestros tiempos.

Conoce la tragedia romántica del momento y descubre si tu afección gastrointestinal es compatible con la de tu próximo enamorade.

Puede que Tequisquiapan en Querétaro no sea Verona, en Italia. Puede que ella no se llame Julieta y él no se llame Romeo, pero el mundo no había visto una tragedia más dolorosa que la de Rosaura Pinto López y su enamorado, desde 1597 cuando Shakespeare publicó la ya mencionada obra.

Y es que la rivalidad entre los Montesco y los Capuleto se quedó francamente en pañales cuando la comparan a la primera cita de Rosaura con su enamorado en la que más allá de primeras impresiones, se generaron agruras, inflamación y muchas incomodidades más. 

Cuando vas conociendo a una persona no vas y le dices: tengo intestino perezoso. Le dices: sí, sí quiero pizza. Sí, me encantan los lácteos”.

Rosaura,
tiene intestino irritable y fe en el amor.

El romántico encuentro entre Rosaura y su “amigo” ocurrió en la pasada edición de la Feria del Vino y el Queso en Tequisquiapan, Querétaro. Ahí la debilidad de los enamorados por los quesos añejos, los llevó a acercar su mano al mismo tiempo a una bandeja de muestras gratis. Sus dedos se tocaron y en sus cabezas empezó a sonar “… y de pronto un día de sueeerte…”, éxito musical que hiciera famoso Alejandra Guzmán y que sirviera de tema musical para exitosa telenovela. Pero ese no es el punto. 

El punto es que además de que sonara la canción, estos dos tórtolos hicieron que sonara su conversación, los dos eran compatibles de signo, eran vecinos de colonia en la Ciudad de México, les gustaban los perros más que los gatos, jugaban los mismos juegos en el Nintendo DS y por desgracia los dos se habían excedido con los quesos. 

Después de una amena charla de unos 45 minutos, con mucho queso de por medio, el enamorado empezó a escuchar ruidos en su estómago. Los ruidos, la inflamación y la incomodidad hicieron que fuera imposible concentrarse en la plática. 

  • Permíteme, tengo que ir al baño rapidísimo. Dame dos minutos. 

Rosaura asintió con su cabeza y con una paz que solo conoce alguien que también tiene que ir al baño pero que no sabía cómo zafarse de una plática, por más interesante que sea. El problema es que el malestar de Rosaura no podía ser resuelto ahí en un Sanirent. Rosaura tuvo que ir a su hotel esperando que a su regreso volviera a encontrar al enamorado… Spoiler: no lo encontró. La situación se complicó más porque ella nunca le pidió su nombre ni su número. 

Trágico. ¿Más que Romeo y Julieta? Tal vez.

Señorona, si no quieres que algo así te ocurra, recuerda investigar nombre y teléfono de la persona en cuestión. Además, claro está, de su afección gastrointestinal. Pro Tip: después de los 30 todas, todos y todes tenemos una. 

Cuando sepas cuál es su afección, investiga sus síntomas y asegúrate de que se parezcan a los tuyos. Estudios recientes informan que una pareja que comparte intolerancia a la lactosa es la que triunfa en el amor. Con eso en mente haz tu selección de pareja, los horóscopos ¿qué?