Esta tendencia fílmica llamada por este medio “InfluenCine” ha hecho que el resto del cine parezca haberse esfumado lentamente entre las pantallas de nuestros dispositivos.
No podrás creer a dónde fueron a parar – El Buki.
Sábado 7:30 de la noche, Fabiola Campos Mandujano se disponía, con sus amigas a tener la pijamada perfecta: sangría, mascarillas, manicure y una o dos películas para pasarla bien. Nada muy complejo, tal vez comedia romántica, pero algo nuevo, del año.
Todo iba perfecto hasta que llegó el momento de elegir la película. Al más puro estilo de un Blockbuster en los 90, las amigas se dispusieron a pelear por sus favoritas, pero algo llamó su atención: todas tenían algo que ver con algún influencer.
Esto y un par de sangrías de más llevó a Fabiola a contactar a este medio de comunicación para que iniciara la investigación: ¿a dónde se fue el cine que no es INFLUENCINE?
Para tener una nomenclatura unificada, digamos que califica como INFLUENCINE todo filme que incluya alguna temática que gire alrededor de influencers, que tenga a influencers tomando el lugar de actrices o actores con menos followers que ellos o que alguna trama de la película se resuelva o avance gracias a “algo viral”.
¿A ver al cine?
El primer lugar en el que buscamos fue el origen de todo este fenómeno: las salas de cine. Aunque hubo un resultado variadito, campechano, este medio se estremeció al darse cuenta que los influencers no solo estaban frente a las cámaras, ya también estaban dándole vida a personajes animados a través de su voz. Así fue como se agregó una categoría más en la lista del Influencine: películas animadas que usan la voz de algún influencer en lugar de alguna actriz, actor o actorx de doblaje.
¿En la comodidad de casita?
Aquí fue donde el Influencine ha hecho de las suyas: películas, series, documentales, el influencine también es influentele. Está por todos lados. Ahora, no nos engañemos, también se encontraron opciones que poco o nada tienen que ver con el mundo de los creadores de contenido que han encontrado su imperio en sitios como Youtube, Instagram o Tiktok; lo que sí, en defensa de Fabiola, son más difíciles de encontrar porque pareciera que las plataformas se olvidaron de que existen y les dan poca publicidad en comparación con el bombardeo mediático que ejecutan cuando se trata de algo Influencineable.
En resumen, no se preocupe, Señorona, todavía existe el cine y tampoco se preocupe si usted disfruta del influencine. Aquí, como se lo hemos reiterado en múltiples ocasiones, no se juzga.
¿Cuál fue la última cosa de tele o cine que vio que no tenía nada que ver con influencers, querida señorona?
