Marco Tulio Briones, ingeniero en electrónica y con 38 años de edad tuvo una duda legítima: ¿Será posible que una mujer tenga un grado académico mayor al mío?
Su búsqueda por la verdad es la protagonista de esta historia.
Briones conoció a Julia a través de una conocida app de citas. Después de hacer match iniciaron la plática que Marco Tulio le describe al equipo de Señora Editora como «agradable».
Creí que esta vez sería diferente porque ella sí tenía tema de conversación, no era como las demás. Como que sí le giraba y me mantenía el ritmo”.
Marco Tulio Briones,
incomprendido.
Así que sin mucho preámbulo, Briones agarró valor y la invitó a salir.
¿Por qué tuvo que agarrar valor?
Según Briones él siempre ha tenido mala suerte con las “chicas”, ya que siempre lo quieren apantallar y él no es ningún dejado. Para conocer el contexto, Marco Tulio nos compartió la anécdota de aquella vez que salió con una “disque comediante” quien durante toda la cita se rehusó a contar un chiste para demostrar que fuera comediante y que en efecto fuera chistosa. “Yo terminé contando los chistes, imagínate, yo que nunca he hecho nada de eso, aquí un humilde ingeniero sacando la casta. Y así he tenido cientos de citas”, relata un desilusionado Briones.
Por eso esta vez él fue preparado
Según nos informa Marco Tulio, Julia le había comentado que ella estaba terminando su maestría en psicología, pese a ese despliegue de osadía y soberbia, este valiente hombre siguió adelante con el plan que ya no solo involucraría tomar café.
Pensé en pedirle que me hiciera una sesión de terapia, a ver si era cierto que tan chida, pero la verdad ya he visto varias películas de eso y es muy fácil dar terapia y hacerse pasar por psicólogo. Así que lo llevé al siguiente nivel: Le apliqué el Ceneval”.
Marco Tulio Briones,
podría ser psicólogo si quisiera.
El equipo de Señora Editora consiguió entrevistar al colaborador que estaba presente en el Starbucks de Gabriel Mancera el día que se llevó a cabo la cita: “El joven llegó como 15 minutos antes y puso ahí en la mesa varios papeles y lápices del 2B con un sacapuntas a un lado. A mí se me hizo raro, pero me dio flojera preguntar”.
Briones relata que la reacción de Julia fue mucho menos que favorable, que ni siquiera aceptó agua del cono de papel que él amablemente le acercó para que estuviera hidratada durante la prueba. Ella simplemente se fue en cuanto le terminó de explicar cómo se tenía que contestar el examen. Según Briones ella ni se despidió ni le dio una explicación, «el que calla otorga, ¿a poco no? Seguramente ni era psicóloga».
Traicionado y solo, el autodenominado Romántico Empedernido Marco Tulio Briones no pudo concretar la cita ni la prueba, pero eso no le impedirá seguir buscando el amor, le confesó conmovido al equipo de Señora Editora.
Moraleja: ¡No te le escondas al amor!
¿Ya ven, queridas? Siempre lleven listo un lápiz del 2B y un sacapuntas. No saben cuándo el verdadero amor tocará a sus puertas y les pedirá que demuestren que saben hacer lo que dicen que saben hacer.
