Mujer dice ‘Mi casa, tu casa’ y no le contestan ‘Gracias’. ¿Distracción o psicopatía?

La identidad de Ximena y la foto de Samantha se mantendrán anónimas, pero la foto es de Molly Blackbird y está en Unsplash.

Tuvo que consultarlo con especialistas en plena cita.

Cuando Samantha Abreu Acosta accedió a ir a una cita, no imaginó que iba a caer en un espiral de temor y sospechas. 

Abreu asegura que todo inició muy normal en la cita, llegaron casi al mismo tiempo, hubo química, se gustaron, compartieron algo de su comida. Todo bien, hasta que Ximena, su cita, le preguntó cómo había llegado al restaurante y como era una larga historia, Samantha tenía que explicar por dónde vive.

Le dije ‘salí de mi casa, tu casa’… y nada. ¡No dijo gracias! Como pensé que no me había oído, lo repetí, ahora más fuerte y claro y hasta hice una pausa más larga. ¡Nada! Ella solo asintió con la cabeza y esbozaba una sonrisa. Fue escalofriante”. 

Samantha Abreu Acosta,
todavía en shock.

Desconcertada y con un mal presentimiento, Samantha se excusó para ir al baño. En seguida buscó en Google las posibles causas de esta conducta y ahí estaba: Psicopatía. Pero como ella es muy de verificar sus fuentes, y sospechaba que Google podría exagerar, le habló a varias especialistas: su tía Pilar, sus dos abuelitas y su tía Vero. 

Todas coincidieron: tenía que huir de ahí lo más pronto posible”. 

Samantha Abreu Acosta,
siempre busca fuentes fidedignas.
Samantha se sintió como en un callejón sin salida cuando se refugió en el baño por dos horas. Foto de Charles Deluvio en Unsplash.

Mientras Abreu buscaba salidas de emergencia en el baño recibió un mensaje de texto, era Ximena: “¿Todo bien?”. Esto alteró todavía más a una ya angustiada Abreu porque eso significaba que su cita ya había notado que llevaba mucho tiempo en el baño. 

Como una novata, abrí el mensaje de WhatsApp. Se dio cuenta de que lo vi, pero a estas alturas yo ya no podía contestar y por mi bien, no iba a salir de ahí”. 

Samantha Abreu Acosta,
no es buena bajo presión ni para confrontaciones.

Samantha Relata que se sintió aliviada cuando recibió un segundo mensaje de texto de Ximena que decía: “Bueno, lo mínimo que puedes hacer es pagar la cuenta. Qué poca”. 

Según Abreu Acosta ese mensaje confirmó que Ximena era una psicópata porque ni siquiera intentó entrar al baño a ver si estaba bien y tampoco se enojó tanto como se enojaría una persona normal.

Abreu salió del baño dos horas después, cuando se aseguró de que Ximena se había ido, pero asegura que el miedo no se le ha quitado y pensar en el incidente todavía la pone nerviosa.

Señora Editora intentó ponerse en contacto con Ximena, pero hasta el momento no ha habido respuesta.