Mientras todas fantasean con ser Barbie, esta mujer solo quiere que sus Polly Pockets vivan en la mandíbula de Diego Calva

Mujer está sentada frente a una computadora, mira hacia un lado, pícara. Zaira también tiene su corazón y obsesión. Foto de Jenny Ueberberg en Unsplash.

Está mal cosificar a las personas, pero te sorprenderá lo que esta arquitecta descubrió en el rostro del actor orgullosamente mexicano.

“Nos guste o no, veamos noticias o no, nos bañemos los domingos o no, existe una crisis de vivienda grave en el país y lo peor de todo es que es solo el inicio”, esa fue la contundente frase con la que Zaira Montalbán inició su entrevista en exclusiva con Señora Editora.

Zaira es una arquitecta que tiene más de 15 años construyendo casas y haciendo proyectos socialmente responsables en todo el país. Ella está preocupada no solo por el medio ambiente, sino también por cómo impactan los desarrollos de bienes raíces en el entorno. Pero antes que toda esta impresionante carrera, Zaira fue, es y será una coleccionista casi patológica, según nos dijo en sus propias palabras, de muñecas y accesorios de Polly Pocket.  

Leyó usted bien: Polly Pocket, la marca de muñequitas miniatura que se vendían con casitas y hasta vehículos por separado. Su afición por estos juguetes, llegó a convertirse en una preocupación para su madre, quien pensó en hacer una intervención para quitarle ese gusto malsano. Eso ocurrió cuando Zaira llegó a acumular 185 objetos, entre muñecas, accesorios y demás miniaturas de dicha marca. 

La intervención no sucedió porque Zaira empezó la universidad y ya no tenía tanto tiempo para jugar con sus Polly Pockets. Lo que su mamá no sabía era que las casitas en forma de corazón de sus muñequitas la inspiraron para convertirse en una arquitecta que un día pudiera vivir en una casa con esas características. Obviamente Zaira no decía eso en voz alta. Ella decía que quería solucionar el problema de vivienda en el mundo.

¡Patrañas! La única crisis de vivienda que quería solucionar era la de mis Polly Pockets. La carrera que hice como arquitecta fue casi un accidente”.

Zaira Montalbán,
honesta.

Zaira confiesa que nunca dejó de adquirir artículos de esa marca y que llegó el punto en el que ya no había espacio ni en su casa ni en las casitas en forma de corazón para tantas Pollys. Fue entonces cuando esta historia tomó un giro esperanzador: Zaira fue al cine a ver Babylon. 

En el momento que vi a Diego Calva en la pantalla grande, supe que no todo estaba perdido, que tal vez no era la solución más adecuada ni más sensata, pero que su mandíbula haría una tremenda residencia para mis Polly Pockets”.

Zaira Montalbán,
Polly pocketera, cinéfila y arquitecta.

Era oficial, la nueva obsesión de Zaira era localizar casas improbables para su colección de muñecas. 

No me malentiendan, entre las mandíbulas del elenco de Babylon podría albergar a todas mis Polly Pockets, pero las posibilidades arquitectónicas del señor Calva son extraordinarias”. 

Zaira Montalbán,
pionera del Mandibulismo tardío.

Zaira dejó su empleo de tiempo completo para dedicarse a recrear la mandíbula del talentoso histrión mexicano en pequeños modelos que ya está usando para darle una vivienda digna a algunas de sus Polly Pockets. ¿Quién dijo crisis de vivienda?

Y tú, señorona, ¿podrías mudarte a la mandíbula de Diego Calva?